China: a vueltas con la democracia

2010 octubre 26
Escrito por Atrium

La concesión del premio Nobel al disidente chino Liu Xiaobo y la aparente elección de Xi Jinping (en la foto) como futuro líder de China han reactivado las discusiones acerca de la democracia y la reforma política en China. Nuevamente, una serie de analistas han vuelto a predicar acerca de la necesidad de democracia y de las graves consecuencias que la ausencia de ésta tendrá en el país asiático, ignorando que estos temas no se pueden analizar de forma simplista.

Dos son los argumentos básicos que se utilizan.

Por un lado, se dice que el desarrollo económico tiene que ir forzosamente acompañado de una transformación política. Las nuevas clases medias y altas chinas, que han alcanzado un alto nivel de bienestar económico, demandan de forma inexorable una participación en el sistema político, y por ello el establecimiento de mecanismos democráticos. Es la vieja teoría de los “dos carriles”: no se puede avanzar por el carril económico y permanecer inmóvil en el carril político. Ello provoca tensiones y conflictos.

El otro argumento afecta al mantenimiento del propio éxito económico chino. La ausencia de libertad y democracia terminará asfixiando la creatividad y la innovación de China, y con ello se estancará el crecimiento.

Estos argumentos son viejos. Empezaron ya  a utilizarse a raíz de la crisis de Tiananmen de 1989, que fue presentada, desde esta perspectiva de análisis, como una revuelta democrática contra la dictadura del Partido Comunista Chino.

La realidad, en  nuestra opinión, tiene poco que ver con esos planteamientos. Los que viajan a China con frecuencia, y se entrevistan con los empresarios y los profesionales que han surgido en el nuevo marco de crecimiento y dinamismo económico, comprueban normalmente que éstos son los primeros defensores del sistema político, y en particular del papel Partido Comunista. Los nuevos empresarios y profesionales son conscientes de que el Partido es, hoy en día, el mejor garante de la estabilidad, en una China en la que existen serias potenciales fuentes de desestabilización.

Por otro lado, China ya ha cumplido más de tres décadas manteniendo un alto nivel de innovación. La economía china está entrando con decisión en sectores de alto valor añadido. La innovación, la tecnología, se desarrollan con fuerza, y aparentemente no se han visto frenadas por las supuestas “rigideces” del sistema político.

Las cosas no son tan simples como presentan muchos analistas. China está cambiando su sistema político, pero a su ritmo, no de la forma que se predica desde fuera. Y seguirá previsiblemente cambiando, pero de forma paulatina, en un proceso que será determinado desde dentro.

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  1. Inma permalink
    diciembre 21, 2010

    suscribo las palabras de Leire y a ilustrarlas con casos particulares como los que se pueden leer en el siguiente enlace sobre la política del hijo único en China: http://es.globalvoicesonline.org/2010/10/26/china-profesor-de-derecho-en-venta/

  2. Leyre permalink
    diciembre 15, 2010

    Permalink, entiendo lo que dices, pero no peudo estar de acuerdo contigo. ¿Me estás diciendo que unos pocos son los que deciden mi vida, cómo vivir? El sistema democrático es muy imperfecto e injusto pero ¿defiendes una dictadura en la que no haya libertad?¿ donde se me obliga a tener 1, 2, 3 o 0 hijos en función de lo que es bueno para el país, en que porque el dirigente de turno diga que yo he hecho algo malo o no?¿En el que se me priva de lo que es mío en función de mis amistades con el gobierno de turno?¿Tú querrías vivir así?
    Un amigo mío comunista volvió encantado de Cuba. El decía: «No les falta de nada de lo imprescindible, es justo que el Gobierno les prohiba salir de la Isla porque EEUU les engañam en cierta manera, es un Gobierno relativamente justo….» Bien, me lod ecía una persona que nunca salía de casa sin su MP3, que se pasaba todo el día viajandod e un país a otro, que estaba siempre de pedos y borracheras, que decía lo que pensaba cuando quería…¿Realmente crees que mi amigo podría vivir en ese país con sus costumbres?
    Pues lo mismo te pregunto a tí que si sinceramente dices que Sí,que no te importa que priven tus libertades en beneficio de tu país, del que formas parte, sin que tú tengas en ello ni voz ni voto dado que otros saben lo que es mejor para los demás.

  3. Antonio desde España permalink
    noviembre 22, 2010

    Me arriesgo a publicar otro artículo a favor de las dictaduras. Espero que no me lo borréis.
    Veamos, la democracia es un freno para que un mal gobierno haga daño. Pero también es un freno para que un buen gobierno haga todo el bien que pueda. Lo voy a ilustrar con China.

    China tiene en potencia un gran problema migratorio. Cientos de millones de chinos pobres quisieran emigrar a las ciudades costeras, lo cual representaría un grave problema capaz incluso de generar violencia e inestabilidad, porque la costa sencillamente no puede absorber a tantos. La dictadura china lo ha solucionado impidiendo la migración a la costa por ley. Los chinos no son libres de moverse líbremente por su país. Eso en una democracia es ilegal.
    Puedes prohibir que gente de otros paises entren en el tuyo, pero no que gente de las zonas pobres se vayan a las ricas. El Reino Unido, cuando perdió sus colonias, no tuvo más remedio que aceptar la entrada de millones de ciudadanos británicos desde las colonias al Reino Unido, ya que tenían pasaporte y ciudadanía británica. Fué un grave problema, pero si les hubiesen prohibido la entrada hubiesen recurrido a los Tribunales de Justicia y les hubiesen dado la razón.
    Otro problema es el de la natalidad. China ha impuesto por ley que cada pareja china sólo pueda tener un hijo. Así han impedido los problemas de una superpoblación. Una democracia no puede prohibirte tener más de un hijo. Ahora se habla de que China va a envejecer debido a esa política. Dentro de muchos años China tendrá recursos de sobra para dar calidad de vida a más población, y surgirá el problema de como cuidar a los ancianos con una población joven, y por lo tanto laboralmente activa, en recesión.
    Bueno, en Europa se ha tratado de fomenar la natalidad con medidas legítimas en democracia, como dar ayudas económicas a las familias con varios hijos. Pero esas medidas, además de caras, han tenido un éxito sólo parcial. Ningún país europeo hoy día tiene un índice de fertilidad superior a los 2,1 hijos por mujer, que es el mínimo necesario para que la población no disminuya.
    En el caso de la dictadura china, podrían tomar casi cualquier medida, aunque fuera muy «fea». Si es necesario, podrían obligar a la gente a casarse y tener como mínimo 2 hijos. O podrían prohibir los anticonceptivos y el aborto. Como además el gobierno chino no tiene oposición ni medios de comunicación sin censura, lo tendría mucho más fácil para convencer a la gente que dichas medidas, aunque desagradables, son imprescindibles. Todo esto sería imposible en una democracia, pero perfectamente posible en una dictadura.
    Hay otros asuntos importantes, como que si el gobierno quiere construir autopistas, centrales nucleares, etc, que perjudiquen a cierto colectivo, el gobierno no tiene que preocuparse con que la gente recurra a los tribunales de justicia (y puedan impedir al gobierno hacer lo que quiera), que salgan en los medios de comunicación y se ganen el apoyo de mucha gente,etc.

    Viendo todo esto, un buen gobierno dictatorial puede hacer muchas más cosas por el bien del país de las que podría hacer un buen gobierno democrático. Es verdad que también se cumple lo contrario: un mal dictador es más dañino que un mal gobierno democrático. Pero en el caso de China, se está más cerca de una buena que de una mala dictadura. Incluso me atrevo a sugerir que en Europa las cosas irían mejor con una dictadura que, por ejemplo, subiera la natalidad de los europeos. Tenemos una serie de problemas que dudo que una buena democracia los solucione.
    Y espero no habar ofendido a nadie.

  4. Antonio desde España permalink
    noviembre 18, 2010

    He estado recordando cosas que decían ancianos españoles (y no tan ancianos). España fué una dictadura hasta 1978. Y muchos añoraban los tiempos de la dictadura. Lo que añoraban en resumen era la tranquilidad, la paz social y el pleno empleo de tiempos de la dictadura.
    1 La dictadura tenía como máxima prioridad el que todo español tuviese un empleo aunque fuera antieconómico. Con la democracia prevaleció la idea de que un empleo tenía que generar riqueza neta para mantenerse. El resultado fué que en unos años se pasó a un desempleo de 2 dígitos. No recuerdo la cifra exacta. El desempleo era tal que ponía en peligro la estabilidad y el crecimiento económico, que era lo que se trataba de conseguir acabando con el empleo subvencionado. A pesar de todo España ha seguido creciendo económicamente, aunque con altas tasas de paro.
    2. A cambio del pleno empleo, no se permitían las huelgas ni el enfrentamiento sindical. Tampoco había políticos ni medios de comunicación llamando al enfrentamiento. Naturalmente, había quien iba contra la dictadura y como le cogiesen le podían pasar cosas muy desagradables. Pero si querías vivir pacíficamente y no meterte en líos, España era un paraíso de paz. La paz y la tranquilidad, o como dicen los chinos, la armonía, era extraordinaria a todos los niveles menos para los que se movían contra la dictadura, claro. En democracia los distintos partidos políticos se enfrentan unos contra otros para conseguir que la gente les vote, o por lo menos que no voten a los rivales. Y arrastran en su pelea a los medios de comunicación. Es como una guerra civil permanente, pero sin llegar a usar las armas. Lo mismo se puede decir a nivel laboral, con el enfrentamiento entre empresarios y sindicatos. En la dictadura no sólo no había enfrentamiento entre distintos partidos, sino que el régimen estaba interesado en que la gente no pensase en la política, y los medios de comunicación, que estaban sometidos a la censura, tampoco mencionaban temas políticos. El resultado era una paz extraordinaria para los que no hemos conocido más régimen que la democracia.
    3. La delincuencia. Es obvio que en una dictadura la policía tiene muchas más armas para luchar contra la delincuencia. Si a eso le sumas que todo el mundo tenía un empleo, apenas si había delincuentes. Por lo menos en la calle, pues está admitido que el régimen era corrupto. Pero podías ir por la calle sin miedo a que te atracaran. No te robaban el piso. Las violaciones eran algo casi desconocido. Se respetaba a la autoridad, o más bien se les tenía miedo. Era inconcevible que los alumnos se enfrentasen a los profesores, o la gente de la calle a los policías o a los jueces.
    En fin, todo eso se perdió cuando se acabó la dictadura. Es realmente para dudar de que la democracia sea siempre preferible a una dictadura.

  5. Antonio desde España permalink
    noviembre 1, 2010

    Pues si es verdad lo que dice Jorge, la democracia occidental no es democrática según la visión de los chinos. ¡Anda que nuestros gobernantes dan cuentas de sus actos!.
    Jorge W Bush se mete en una guerra contra Irak basándose en mentiras, y provoca la mayor crisis económica mundial desde hace más de medio siglo, y no le ha pasado nada. Ni siquiera perdió las elecciones, porque ya llevaba 2 mandatos, y por ley no podía presentarse una 3ª vez.
    Y si hablamos de la lucha contra la corrupción, está comprobadísimo que nuestros políticos luchan contra la corrupción…del otro partido. En el partido de uno la corrupción está tolerada mientras no se haga pública, que entonces se rasgarán las vestiduras hipócritamente, los propios compañeros corruptos del corrupto al que han descubierto.

    En cuanto a la libertad de expresión y crítica, eso sí que lo hay, pero a niveles contaminantes. Me explico. En los Estados Unidos hay un grupo político llamado Tea Party que se dedica a insultar, mentir, calumniar, amenazar y a veces agreden físicamente a algunos. Pero salvo esto último, parece que lo que hacen es «libertad de expresión». En España se ha llegado a cosas similares. La libertad de expresión puede degenerar en libertad para agredir con las palabras.

  6. LaoAn. Shanghai permalink
    octubre 27, 2010

    Frecuentemente se citan Libertad y Democracia como conceptos imprescindibles y que van de la mano. Ambos conceptos han sido objeto de innumerables estudios a todos los niveles, pero cada persona tiene su propio concepto, basado en sus circunstancias personales y en sus expectativas. Según la declaración universal de los derechos del hombre y del ciudadano, la libertad consiste en poder hacer todo aquello que no cause perjuicio a otro. Aceptando esta simple definición podemos observar que cualquier sistema de organización social, incluyendo la democracia, falla en mayor o menor grado a la hora de garantizar la libertad a todos los ciudadanos. Si los ciudadanos pudiéramos elegir, creo que la libertad seria nuestra elección, y ello marcaría claramente como debería orientarse la evolución de cualquier forma de organización social. Ni China ni Occidente podrán escapar a esta necesidad.

  7. Un Chino permalink
    octubre 27, 2010

    Muy de acuerdo con Jorge. Los chinos buscan bienestar, eso de poder elegir a sus gobernantes, es poco importante.

    En Singapur, país muy avanzado y con unos niveles de renta casi el doble que la de España, no hay un sentimiento popular a favor de la democracia. Estan muy agusto con su dictadura. Eso si, bajo el imperio de la Ley y no el arbitrio del dictador de turno. Querer imponer nuestro ideal a otros pueblos ha sido un error tipico en el pasado, y que habría que intentar abandonar.

    Un gran defensor de que el pueblo siempre quiere democracia ha sido en su ultima visita Antonio Gutierrez, curioso viniendo de alguien que ha militado en el partido comunista, aunque todo el mundo tiene derecho a evolucionar.

    En mi opinión, China mantendrá este sistema hasta que le sea útil, y luego, adoptará otro, ya existente, o se lo inventaran.

    En mi opinion, si hay una palabra que define a los chinos es ¨pragmatico¨, importandole muy poco el resto.

    Asi que si el partido comunista no comete niguna torpeza, mantienen la corrupcion en niveles bajos y consiguen mejoras en las condiciones de vida de sus ciudadanos, tenemos China ¨comunista¨para rato.

  8. héctor martin permalink
    octubre 26, 2010

    Nuestra visión de democracia es distinta a la de China.De todas maneras si analizamos a muchas de las potencias mundiales y económicas,son regimenes alejados de nuestro concepto de libertad de expresión,partidos politicos,elecciones cada 4 ó 5-6 años,Parlamento o Cámaras de Representación,etc.
    En el caso de China,recuerdo haber leido la moda y el «valor añadido» de incorporar a personal occidental dentro de las empresas como imagen de hacer bien las cosas y dar buena imagen.En las pequeñas empresas pagaban a alguien sólo para dar la pose y eran actores, obviamente las grandes empresas contrataban a personal especializado occidental y con experiencia en sectores claves de la economia.

  9. Jorge Rodríguez, Bilbao permalink
    octubre 26, 2010

    Una cuestión que es imprescindible tener en cuenta es que el concepto de «democracia» en China es distinto. Cuando los chinos hablan de democracia o reforma política, están pensando en libertad de expresión y crítica, lucha contra la corrupción, que los gobernantes tienen que dar cuentas de sus actos. Pero no están pensando en multipartidismo o elecciones libres. En mi opinión, para una inmensa mayoría de los chinos el sistema político es impensable sin la posición dominante del Partido Comunista.

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