El regreso del fantasma de la justicia universal

2017 Enero 16
Escrito por Atrium

Se ha publicado en estos días la noticia de que el Tribunal Constitucional ha admitido a trámite un nuevo recurso contra la reforma legal aprobada en 2014 que limitó el alcance de la denominada justicia universal. La noticia, lógicamente, ha comenzado a despertar preocupación entre las empresas con intereses económicos en China.

En su momento, la aplicación de la justicia universal llevó a la imputación por genocidio de varios importantes dirigentes chinos por el llamado “caso Tibet”.

En el supuesto de que se restableciera de alguna forma la justicia universal, y se reanudaran las causas contra antiguos altos dirigentes chinos, las consecuencias negativas para las relaciones económicas de España con China podrían ser muy serias.

Según las informaciones publicadas, el PSOE presentó hace tiempo un recurso contra la reforma de la justicia universal. Cuando PSOE ha estado en el gobierno, España ha mantenido muy buenas relaciones con China. Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero visitaron China en diversas ocasiones como presidentes del gobierno. A raíz de los sucesos de Tiananmen de 1989, el gobierno español de entonces, que presidía Felipe González, mantuvo una actitud de moderación hacia China que influyó en la política general de la UE.

En nuestra opinión, que España abra un proceso judicial por las actuaciones de China en el Tibet es algo que carece de justificación.

El problema del Tibet es enormemente complejo. En su momento, los jueces de la Audiencia Nacional plantearon en sus resoluciones acusaciones muy graves contra los dirigentes chinos, acusaciones de genocidio, de eliminación o desplazamientos forzosos de la población tibetana, etc.

¿Tienen los jueces españoles de la Audiencia Nacional los conocimientos como para emitir unas valoraciones tan terminantes? ¿Le han dedicado tanto tiempo al estudio del problema como para poder llegar a las conclusiones a las que llegaron?

Hay un dato muy relevante en relación con este tema: ningún otro país ha emprendido acciones judiciales contra dirigentes chinos por los problemas del Tibet. Sólo España tomó una decisión tan extrema, y que tanto daño podría hacer a la internacionalización de sus empresas en un mercado tan importante como el chino.

El funcionamiento de la justicia en España es manifiestamente deficiente. En los estudios de competitividad internacional es un factor en el que España suele recibir una mala valoración. Por ejemplo, en el Global Competitiveness Report del World Economic Forum, España se sitúa en el puesto 78 (sobre 138 países) en “eficiencia del marco legal para la resolución de disputas”.

Más que intentar aplicar justicia por todo el mundo, de una forma que no ha hecho ningún otro país, parece más lógico que el sistema judicial español se aplique en intentar mejorar su funcionamiento en la propia España.

Print Friendly
0 comentarios

Responder

Nota: Su dirección de correo no será publicada en ningún caso. Se solicita únicamente a efectos de control y por si surge algún problema en la publicación de su comentario.

Suscribase a este feed via RSS